Casa Paz
Nuestra historia

Renuncio a un sueldo abultado y vacaciones de casi un mes.
Entre los suspiros de los pasajeros del colectivo, desde el primer asiento, yendo en sentido contrario, creo Pachu.
Armo un flyer en Canva y los entrego a cada mujer que se me cruzaba por el camino.
Ayudo a una emprendedora y le compro dos percheros de madera, acogedores, como ella.

Agarro fuerte la primera valija que encuentro y emprendo a Flores, Avellaneda, sin conocerlo. Sin saber que ese camino lo repetiría 10 años.
Al principio en colectivo. Al poco tiempo, en Uber.
Me contacto con varias modelos y me convierto en 'fotógrafa'.
Desde el interior, pedían la ropa. Se las hice llegar, pero, para que paguen menos costo de envío y evitar ir muchas veces al correo, surgió vender por mayor.

Despertarse y leer 'has recibido una venta' fue una sensación que no olvidaré jamás.
Me animo a meterme en la radio y creo 'Quiero emprender'.
Entrevisto a emprendedores, entre ellos a Martín Palombo, uno de los cofundadores de Tienda Nube.
Al programa solo lo escuchaban mis hermanos y una de ellas desde Londres.

Fiel a mi estilo, me animo a hablar con mis proveedores para fabricar mis propias prendas.
Cuando una de ellas viene a mi 'showroom', es decir, a mi casa, se va diciendo que creía que era un local. Me frustré tanto.
Consigo el contacto de Jonathan, bordador de primeras marcas de Argentina, y me animo a intervenir prendas.
Sin tener un logo profesional, un local ni plan, ahí estaba. Minúscula y pixelada, pero ahí estaba Pachu en la TV: Canal 13, Corte y Confección, Telenoche y Canal 24.
Nada me detenía.

Pero sí, hubo algo decisivo que puso todo en pausa.
No fue la pandemia.
Tampoco la posibilidad, casi certera, de relocar a Paolo a Ecuador.
En el shopping de Cumbayá, Ecuador, me entero de la noticia más espectacular de mi vida.
Esperaba a mi primer hijo, Tomás.
Desde Argentina, empiezo a promocionar mis productos para continuar Pachu allá.
El proyecto no funcionó.
Creo 'Catálogo Emprendedor'. Una plataforma para promocionar todos los emprendimientos de Ecuador con una suscripción mensual.
Recibo mis primeros dólares en PayPal ayudando a visibilizar talento ecuatoriano.

En diciembre de 2021, con Tomi de testigo y café de por medio, en un café de La Pampa y Cabildo, decidimos no emigrar a Ecuador.
Josefina, nuestra segunda hija, estaba entre nosotros.
Nos avisan a un mes del contrato de alquiler que no nos renuevan. Desesperados, salimos a buscar. Encontramos en Pilar. Nuestra casa nos estaba esperando.

Después de una década vendiendo y diseñando tiendas online, decido compartir todo lo que aprendí.
Desde el living de casa, nace Casa Paz.
Mi marido Paolo, ingeniero de software, se convierte en mi socio. Empezamos a crear tiendas online y apps para emprendedores.
Nacen Press.me y el Probador Virtual. Lo que sabemos de ventas + lo que él sabe de código = cosas que funcionan.

Comienza una gran aventura para los 5.
Emigramos a Jerez de la Frontera, Cádiz. Argentina quedó lejos, pero el corazón emprendedor viaja con nosotros.
Casa Paz cruza el océano. Ahora ayudamos a autónomos y pymes de toda la provincia de Cádiz y la Costa del Sol.
Lo que empezó en un colectivo yendo a Avellaneda, hoy es un equipo de dos argentinos en España creando negocios digitales.
Paz aporta la visión comercial, el diseño y la experiencia vendiendo. Paolo, la ingeniería, el código y la calma.
La historia continúa...